LA EMPRESA COMPRA EL VEHICULO
- Contabiliza la compra incorporándolo al inmovilizado
- Ha de registrar la depreciación del vehículo con cargo a Amortización de Inmovilizado
- Ha de negociar precios y forma de pago con el Taller en el que realice el mantenimiento
- Tendrá que hacer frente al gasto VARIABLE (y por lo tanto no cuantificable) que supondrán las averías una vez pasado el periodo de garantía contractual.
- Debe contratar el seguro
- Debe pagar los impuestos municipales
- Cuando llegue el momento de renovar el vehículo, deberá negociar el precio por el que le comprarán su usado. Puede darse el caso de que éste sea muy bajo o, simplemente, no encuentre comprador.
- Todo, impuestos, facturas, seguro, venta del vehículo, ha de ser gestionado (contabilización, pagos,…) por la empresa.
En resumen, cada vehículo puede generar muchos apuntes, muchas gestiones. Y, al final, nos enfrentamos a un gasto que no podemos cuantificar en un presupuesto, ya que una avería o un accidente pueden provocar variaciones muy importantes en un corto periodo de tiempo.
LA EMPRESA UTILIZA UN VEHICULO DE RENTING
- Contabiliza y paga una sola factura.
- Sabe que para su empresa el gasto va a ser exactamente el de la cuota.
- El mantenimiento, las averías, los impuestos están todos incluidos en la cuota. Sólo ha de preocuparse de su trabajo, no de la gestión del vehículo
- Cuando termina el periodo contratado, devuelve el vehículo sin más. Por lo tanto no se preocupa de posibles pérdidas encubiertas en la valoración de su vehículo usado.
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